IDENTIDAD
DIGITAL
Vivimos en un
mundo donde Internet ha adquirido un protagonismo indiscutible.
Casi nadie puede vivir de espaldas a la red y por lo tanto, cada vez vivimos
más dentro de la red. Nuestra participación es mayor lo que conlleva la
creación de una huella digital que va creciendo en
protagonismo.
En este
gráfico podemos ver cómo va evolucionado la presencia de la Identidad digital
debido a nuestra actividad en la red con el paso de los años.
El
adolescente representa la Identidad digital y el adulto la Identidad “real”. Se
puede observar, siempre teniendo en cuenta que es una generalización que va a
cambiar en los contextos personales, que cada vez tiene más importancia
nuestra presencia en la red y por lo tanto nuestra identidad en
ella. Habrá muchas personas para las que, incluso es más importante la
Identidad digital y, para la gran mayoría, seguirá siendo la “real”. Lo que sí es indiscutible es que ambas van a tender a igualarse y
quién sabe … ¿nos convertiremos en ciborg?
Cada momento
que pasamos en Internet estamos dejando rastro de lo que hacemos,
estamos dejando una huella que va representando nuestra
identidad en la red. Si visitamos páginas de fotografía dejamos
entrever nuestros gustos y aficiones, si entramos a una red social y
participamos, lo queramos o no, estamos dejando nuestra opinión sobre gran
cantidad de aspectos, según nuestros contactos también se nos puede conocer,
si revisamos las páginas por las que navegamos también generan mucha
información sobre nosotros.
Debido a que
cada vez la red está más presente en nosotros y nosotros en ella, todo nuestro
rastro va forjando lo que llamamos Identidad Digital.
Así pues, podríamos definir la identidad digital como el conjunto de
características que nos identifican dentro de la red. La identidad digital
excede el concepto de identificar, pues nuestra huella digital hace mucho más
que identificarnos como individuo dentro de la la red, a través de ella pueden
conocernos tanto o más que en la vida “real”.
Lo queramos o
no, Internet ha venido para quedarse y cada vez es más importante en nuestras
vidas y por añadido, también lo es nuestra identidad digital. A poco que leamos
información en los periódicos o escuchemos como actualmente se están
produciendo, por ejemplo: en las contrataciones de personas.
La identidad digital está formada por:
o
Datos formales: Aquellos que
nosotros ponemos de forma consciente. Por ejemplo, la descripción que hacemos
de nosotros en los perfiles, los datos que damos de forma consciente
definiéndonos a nosotros mismos, …
o
Datos informales: Aquellos
datos de nosotros mismos que están en la red sin que nosotros seamos
conscientes de que lo estamos dando. Las fotos son una fuente poderosa de datos
informales. Por ejemplo, si publicamos fotos del entorno dónde vivimos, de
dónde vamos de vacaciones, de nuestros amigos,… seguro que estamos dando
información de donde vivimos, de nuestro nivel de vida, de nuestras aficiones,
etc.
o
Datos reales: Pues eso son los
datos que hay y que son ciertos
o Datos
imaginarios: Datos que
pueden venir de datos erróneos y datos que pertenecen a la imaginación del que
analiza nuestros datos. Hay un aspecto muy importante a tener en cuenta en la
red es que los datos están muchas veces
descontextualizados (rara vez sabemos el contexto o de forma
más precisa, rara vez nos interesamos por el contexto).
Como hemos
visto antes, cada acto nuestro en la red deja huella y está
va conformando nuestra identidad digital. A lo anterior, se añade
la característica, propia del medio (internet), y que
no existe fuera de la red, la permanencia de los
datos. Por lo tanto, siempre los van a poder encontrar por muy
ocultos que pensemos que están de una forma rápida y barata. Probablemente nos
baste con un buscador y un buen método de búsqueda.
De los muchos
servicios que existen en la red, no todos van a tener el mismo
impacto sobre nuestra identidad digital. Esto es fundamental
conocerlo para tener en cuenta lo que podemos hacer en un servicio o en
otro si queremos gestionar de forma correcta nuestra identidad.
El siguiente
gráfico muestra los principales impactos existentes sobre la identidad digital:
Características
de la identidad digital
- Es social. Se construye navegando por las redes sociales a partir del reconocimiento de los demás sin ni siquiera llegar a comprobar si esa identidad es real o no.
- Es subjetiva. Depende de cómo los demás perciban a esa persona a través de las informaciones que genera.
- Es valiosa. A veces personas y empresas navegan por las redes sociales para investigar la identidad digital de un candidato y tomar decisiones sobre él/ella.
- Es indirecta. No permite conocer a la persona directamente sino las referencias publicadas de esa persona.
- Es compuesta. La identidad digital se construye por las aportaciones de la misma persona y también por otras personas sin la participación o consentimiento del mismo.
- Es real. La información de la identidad digital puede producir efectos positivos y negativos en el mundo real.
- Es dinámica. La identidad digital no es una foto instantánea sino que está en constante cambio o modificación.
¿Cómo tener
una buena identidad digital?
- Creación responsable de perfiles en las redes sociales. Pensar qué datos se van a a publicar en ese perfil y en ocasiones diferenciar entre perfil personal y perfil laboral/académico.
- Configuración adecuada de la seguridad y privacidad. Definir de forma correcta las opciones de privacidad del perfil en las redes sociales. Pensar si el contenido a subir es apropiado para difundir en público o sólo en el círculo de amistades. Cuando se manejan ordenadores públicos debes cerrar sesión al terminar para evitar accesos de otras personas hacia tu cuenta.
- Participación agradable en la red. No utilizar un tono maleducado o vejatorio. Mostrar tolerancia y empatía hacia los demás. No publicar información falsa o advertir del tono de la misma. Pedir permiso a las personas que aparecen en fotos o vídeos antes de subirlas. Ser respetuoso en el empleo de etiquetas en fotos y vídeos.
- Medidas de seguridad en la navegación. Mantener actualizado el sistema operativo y el antivirus.
- Revisión periódica de la identidad. Utilizar los buscadores para controlar cada cierto tiempo la información disponible sobre sí mismo en Internet y en especial en las redes sociales.
- Problemas. Acude a tus padres o profesores cuando sospeches que alguien está dañando tu identidad y reputación online utilizando algunas de las técnicas conocidas: suplantación de la identidad, extorsión, ciberacoso, etc.
REFERENCIAS
canaltic.com/internetseguro/manual/3_mi_identidad_digital.html
https://sites.google.com/site/tallerid11/identidad-digital
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